En FilmLAB siempre insistimos en la importancia de dar a conocer tu trabajo. A estas alturas ya sabes que, si quieres que te conozcan, la promoción es algo básico.
En posts anteriores hemos hablado de la marca personal y de cómo puedes empezar a construir la tuya para dar visibilidad a tu trabajo en internet.
Vamos a seguir desarrollando este concepto hablando de la estrategia. ¿Qué quieres decir? ¿A quién? ¿Cómo se lo vas a decir? ¿Qué quieres conseguir? Estas son las preguntas principales que tendrás que responder para saber cuál es la mejor estrategia para darte a conocer en internet.
Vamos a ir desgranando todos los puntos importantes para que, al final de este post, tengas claro cómo crear tu propia estrategia.
1. Define tus objetivos
Lo primero que tienes que saber es lo que quieres conseguir. Vale, sí, quieres que todo el mundo hable de ti. Pero eso es algo muy amplio. Tienes que definir objetivos más concretos (y realistas) y tener en cuenta que algunos serán realizables a corto plazo y para otros tendrás que tener más paciencia. Pero todos son igual de válidos. Te ponemos algunos ejemplos:
- Destacar tu formación o tu experiencia en la industria audiovisual.
- Conseguir que la gente te encuentre a ti o tu porfolio fácilmente en internet.
- Aumentar tu red de contactos.
- Conseguir un trabajo.
- Conseguir vender tus proyectos más fácilmente.
- Etc.
2. Define el público al que te vas a dirigir
Si ya sabes cuáles son tus objetivos, te será más fácil definir un target, el público objetivo al que quieres llegar. ¿Sabes cuando vas a vender tu peli o tu serie y tienes que indicar el público más adecuado para ese producto? Pues lo mismo. De lo contrario, será como hablar por señales de humo.
Si tu objetivo es conseguir productora para tu proyecto, o un director para tu historia, o un guionista que ponga palabras a la idea que tienes en la cabeza… Tienes que enfocar tus mensajes a cada uno de ellos.
3. Define los valores con los que quieres que te asocien
Este punto es importante. ¿Qué valores quieres transmitir? Aunque parezca secundario, es importante tenerlos claros. Ten en cuenta los dos puntos anteriores, así como tu propio estilo, eso te ayudará. Algunos ejemplos: seriedad, profesionalidad, rebeldía, espontaneidad, etc.
Piensa que es como definir el género de tu historia. Hay ciertas normas básicas que debe cumplir para que se pueda catalogar en un género o en otro. Si quieres que te asocien con ciertos valores, identifícalos para poder adaptar el mensaje.
4. Define tu mensaje principal
Es el momento de pensar en lo que vas a decir. Si te dedicas a escribir, seguro que ya sabes que hay ciertas normas que siempre se deben cumplir, más allá de todo lo que hemos explicado anteriormente: el mensaje siempre debe ser claro, sencillo (fácil de comprender) y además debe ser lo más directo posible.
Partimos de una premisa, y es que la mayoría de la gente no dedica mucho tiempo a leer o a ver cosas en internet hoy en día. Tienes sólo unos segundos para engancharlos. Por eso es importante que seas capaz de llamar su atención rápidamente.
Diferénciate de los demás. Destaca aquello que te hace diferente o lo que se te da mejor. Aprovéchalo. De esta forma, el éxito estará casi asegurado.
Con todo esto en cuenta, llega el momento de darle al coco. Aunque todo lo anterior suene un poco serio, aburrido y corporativista, en realidad no son más que formas de facilitar la creación de un mensaje correcto, para asegurarnos de que llegado el momento, tengas claro lo que hay que decir. Ahora empieza la parte divertida.
5. Define tu estilo y el tono de tus mensajes
Ya sabes lo que quieres decir, ¡perfecto! Ahora tenemos que ver cómo lo vas a decir. Define tu estilo y también el tono en el que te vas a dirigir a tu público.
A partir de aquí, ¡da rienda suelta a tu creatividad! A lo mejor te apetece crear un personaje que sea el que vaya contando tu día a día como una historia ficcionada, o prefieres ser más formal e ir dando información sobre tus proyectos de forma más directa, etc.
Piensa que tus mensajes pueden tener muchas formas: un post en un blog, un vídeo, un podcast, una publicación en redes sociales… Tendrás que adaptarlos a cada una de ellas.
Una vez que tengas todo esto listo, pasaremos al siguiente nivel: ¿qué canales vas a utilizar para comunicarte con tu público? De esto hablaremos más adelante. De momento, tienes mucho trabajo por hacer.
Nos encantaría saber si estos posts os resultan útiles, si habéis trabajado alguna vez vuestra marca personal, cómo lo hacéis y si habéis notado resultados. ¡Dejadnos vuestros comentarios!






